Los cuidados de calidad, tiene que ser trabajo digno

Ante la incertidumbre creada en el sector del trabajo vinculado a la atención de personas dependienes por la exigiencia de certificacones profesionales la Asociación Malen Etxea de mujeres inmigrante, compareció en la Comisión de Politicas Sociales de las Juntas General de Gipuzkoa para denunciar y exigir respeto para las miles de trabajadoras inmigrantes que llevan muchos años cuidando personas mayores en domiciio en el País Vasco.

En los último mes, 8000 trabajadoras fueron sometdias a un proceso adminsitrativo de presión y mal organizado; realizado sin tener en cuenta la realidad de las cuidadoras en domcilio y además infeficaz desde el principio, porque no se garantizaron plazas de foramción en los últimos tres años, y tampoco se dicen como se van a organizar 9.000 en los próximos cinco años.

Queremos pensar que el gobierno actúo con desconocimiento y no con la intención de perjudicar a miles de trabajadoras inmigrantes. Decimos esto porque es de conocimiento público que el trabajo de cuidado en domicilio lo realizan trabajadoras inmigrantes. Las cartas llegaron ( cuando llegaron) casi sin tiempo y dejando a muchas sin las posibilidad de registrarse; el sistema de inscrpicíon, selección, seguimiento y evaluación son materialmente imposibles para las cuidadoras en régimen de internas que son el 95 % mujeres inmigrantes . Esta es la trampa de todo lo que estamos hablando.

Las cuidadoras en domicilio no nos negamos a la capacitación, creemos que el trabajo de cuidados debe ser reconocido y jerarquizado como corresponde, comenzando por el reconocimiento a las trabajadoras que estas realizando ese trabajo desde hace muchos años, porque recordamos que antes de firmar el primer contrato, todas las trabajadoras inmigrantes trabajaron cuidando a personas en domicilo entre 3 y 5 años promedio invisibilizadas e ilegalizadas por la Ley de Extranjería

Los trabajos de cuidados deben ser de calidad, pero también deben ser dignas las condiciones de las trabajadoras. En todo este debate las respresentaciones politicas, insitucionales y sindicales no han puesto la mirada sobre las concidiciones en que se realiza el trabajo de cuidados en domicilio, para el que se exigen cualificaciones acreditadas. Es curioso que no haya habido un cuestionamiento ético y poltiico sobre este punto, cuando es de conocimiento público que el trabajo de cuidado en domicilo en este pais se realiza en condiciones de esclavitud para miles de mujeres .

Ante esta situación la Asociacón Malen Etxea, solicitó ante laJuntas Generales que se otorgue la certificación profesional de atención socio sanitaria a personas en el domicilio a todas las trabajadoras que al 31 de diciembre de 2017 acrediten un mínimo de 2000 horas trabajadas como cuidadoras sin más requisito. La adminsitración dispone de la información suficiente para acreditar estas certificaciones por tanto es conocedora, de los beneficiarioas de las prestaciones de ayuda a la dependencia y de las relaciones contractuales con las que se vincularon.

Entendemos que el tratamiento del servicio doméstico como un todo indiferenciado, sin distinguir entre modalidades de prestación, mantiene en la sombra la demanda social de cuidado y el déficit de cuidadores .Esto en la práctica significa que la parte de este trabajo, relacionado con los cuidados, no es reconocido como tal y continúa desatendido por las políticas pública

Por tanto entendemos que así como se exige una cualifiación profesional para las cuidadoras en domicilio, debe existir una correspondencia contractual . No es admisible que el trabajo de cuidados se diluya en el régimen de servicio de hogar. El trabajo de cuidados debe ser reconocido como tal en dentro de los convenios de servicios de atención a alas personas dependientes, dentro del régimen general en la categoria profesional : Auxiliar ayuda a domicilio, de la misma manera que el trabajo de hogar debe ser reconocido tal como establece el convenio 189 de la OIT

La atención a la población dependiente requiere inversión, politcias publicas de promoción como existen en otros países, que no vemos relfejadas en las politicas tal como se estan desarrollando y advertirmos que esta situación esta abriiendo la puerta para crear mayor vulnerabilidad de las trabajadoras, además de incertidumbre en las propias personas cuidadas que no saben si podrán continuar con su cuidadora de confianza. Si no se atiende y entiende el fondo de este tema en 2022 estaremos en la misma sitiuación.

Si el trabajo de cuidado en domicilio, realizado por las mujeres inmigrantes ha sido castigado por la recesión, invisibilziado, precarizado al límite de la explotación con estas medidas, tal como están diseñadas, se esta condenando a miles de trabajadoras inmigrantes a más precaridad, humillaciones y abusos. Es de jusiticia y equidad para garantizar la igualdad en el punto de partida que se reconozca la certificación para las trabajadoras que estan hoy cumpliendo esa función. Quienes crea que los años de experiencia de cuidadoras en domicilio no garantizan capacidad para el desarrollo de esta tarea, tienen la libertad de contratar a quien crean más idóneo, pero si se niega a miles de mujeres esta posibilidad se abre la puerta a la explotación y los abusos con el aval del silencio cómplice de una sociedad.

País Vasco 30 de octubre, 2017

Asociación Malen Etxea de Mujeres Inmigrantes