Casa de Acogida de Zumaia: Entornos Seguros de Migración

No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar,

estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar».

Angela Davis.

En marzo, la asociación Malen Etxea, abrirá la Casa de Acogida de Zumaia; la segunda en la zona del Urola, que esta enmarcada dentro del proyecto “Entornos Seguros de Migración” que tiene como objetivos, arropar y acompañar los itinerarios personales de búsqueda de inserción socio-laboral, garantizando condiciones mínimas, para evitar la explotación laboral, que en palabras más llanas y claras significa asegurar “un techo y comida”, para las mujeres que no tienen lo mínimo para sobrevivir en contextos de migración.

Desde la militancia feminista, el activismo y las instituciones debemos preguntarnos: ¿por qué en pleno siglo XXI, en una sociedad con niveles de renta superior a la media del Estado, se necesitan estos espacios? Acá podemos teorizar sobre conceptos claves de la sociedad organizada: derechos humanos, derechos económicos, derechos sociales, y conceptos más modernos como el de ciudadanía, o mejor dicho “quiénes son ciudadanas y ciudadanos” y qué elementos de inclusión y exclusión categorizan el lugar de cada una en esta sociedad, pero la realidad es mucho más simple o compleja según se quiera ver y actuar, ya que la primera frontera son los actos y las actitudes de las personas. 

En el País Vasco, miles de mujeres inmigrantes tienen una vida precarizada y se necesitan decisiones políticas concretas como: el reconocimiento de derechos ciudadanía y laborales; la regularización administrativa vía derogación de la actual Ley de Extranjería y política públicas socio-económicas inclusivas para poner fin a esta inequidad.

En Malen Etxea, no renunciamos a nuestra meta de exigir vivir en una sociedad con derechos iguales para todas; pero al mismo entendemos que es vital dar respuestas que tiendan a mitigar ‒en la medida de nuestras posibilidades‒ la situación de precariedad en la que vive miles de mujeres inmigrantes en este país.