En tiempos extraordinarios, soluciones excepcionales.

Euskadi, se encuentra en una situación de alerta sanitaria y se requieren una reorganización de los trabajos de cuidados y de la conciliación de la vida familiar y laboral, para que las desigualdades estructurales no se profundicen y no sea el estado de excepción en el que nos encontramos el paraguas para normalizar y justificar la explotación de las cuidadoras en los hogares, que cómo toda la sociedad sabe, son las trabajadoras inmigrantes el 95 % de las trabajadoras internas en este país.

La crisis del Covid – 19 esta extendiendo la demanda de cuidadoras en domicilio, por el temor de las familias a la institucionalización de sus mayores y esta normalizando la llegada del empresas mediadoras de atención en domicilio que escandalosamente ofrecen servicios de 24 horas, los 7 días de la semana o se denominan así mismas como “empresas del sector de internas”, que en el último año han crecido un 40 % , sin contar a las grandes constructoras y fondos transnacionales que se reconvirtieron como empresas de cuidados y que viven de adjudicaciones de contratos de ayuda a domicilio por parte de ayuntamientos y autonomías.

En Eusakdi las políticas públicas de cuidados organizadas desde una lógica capitalista, patriarcal y neocolonial, se ocupan de la gestión de las Residencias, los Centros de Día y las horas de atención que presta el SAD a través de los ayuntamientos; mientras que todo el universo de cuidados que realizan las trabajadoras inmigrantes en los hogares, en régimen de interna: disponibles 24 horas, sin descansos y salarios que no superan el SMI, no se tiene en cuenta, ni se reconocen como esenciales cuando son estas trabajadoras la que soportan el mayor peso de esta situación excepcional.

La situación que vivimos es inverosímil; por tanto requiere soluciones excepcionales que sean una garantía real y factible de que nadie quede atrás en estos tiempos extraordinarios, por esta razón el lunes 2 de noviembre, Malen Etxea, comparecerá ante la Comisión de Trabajo y Empleo del Parlamento Vasco, para recordar ante los representantes de la ciudadanía que los trabajos de cuidados que realizan las trabajadoras inmigrantes en los domicilios deben ser reconocidos e incorporados dentro de un Sistema universal, y público de atención a las personas dependientes, porque los cuidados de calidad, requieren empleos de calidad.

Por tanto solicitamos en el Parlamento Vasco, incida para que Gobierno Vasco, las instituciones forales y los ayuntamientos asuman el compromiso ético y político para que acordar que

1 Se conceda la habilitación profesional en la categoría de “Asistente socio-sanitario en domicilio para todas las trabajadoras inmigrantes cuidadoras independiente de la situación administrativa en que se encuentre, como reconocimiento a su trabajo esencial realizado durante crisis sanitaria que fue crucial para que el sistema vasco no colapsara.

2. Se solicite el Gobierno Central que incorpore a las Asistentes Socio-sanitaria en Domicilio, como una profesión de difícil cobertura en el País Vasco, y en Gipuzkoa en especial ante el aumento de la demanda de este perfil profesional por parte de las familias, amparado en el artículo 65.1 del Real Decreto 557/2011, ya que este sector de la actividad económica tiene pleno empleo técnico y las demandas crecen a diario. Esto permitirá la regularización de las trabajadoras, hacer emerger parte de la economía sumergida y el acceso de las familias a las ayudas por la dependencia.

3. Asuman el compromiso ético y político de erradicar el régimen laboral de interna Esto debe ser un objetivo de las políticas públicas, comenzando por una transición que comience – hasta tanto el sistema se organice de forma justa y legal -por apoyar la contratación por 40 horas semanales y apoyo a los contratantes para abonar los complementos por Atención Nocturna. El salario mínimo no puede ser la referencia para una actividad esencial para el desarrollo y cuidado de la vida, en una sociedad que aspira a estándares de calidad en desarrollo humano y bienestar.

4. En el marco de los ámbitos de la competencia de cada institución trabajar para cristalizar un convenio marco para el reconocimiento de las distintas categorías profesionales en el ámbito de los cuidados: asistentes socio-sanitarias, asistentes personales, limpiadoras, para visibilizar revalorizar y fijar los salarios acorde a sus funciones con la elaboración de tablas salariales y dentro del régimen general de las trabajadoras

5. Adecuar y organizar los recursos para la formación de cuidadoras para instituciones y facilitando el acceso a todas las trabajadoras explorando la modalidad on line horarios y cupos adecuados a las demandas.

6. Desarrollar políticas fiscales y de promoción de la economía solidaria para el fomento de cooperativas de trabajo asociado de servicios a domicilio a través del apoyo desde las administraciones a la constitución de cooperativas gestionadas por las propias trabajadoras impulsando programas para promover su sostenibilidad económica.

Transformar el sistema de cuidados es urgente, imperativo e ineludible si queremos vivir en una sociedad justa, sin discriminaciones, con justicia social e igualdad.

Zumaia 24 de octubre 2020